Archivos mensuales: febrero 2016

¿En qué consiste el proceso de lijado del metal?

Muchas veces no nos damos cuenta del proceso que tienen que pasar elementos, objetos o piezas que utilizamos en nuestra vida diaria. Uno de estos procesos, imprescindibles para que nuestros baños y cocinas luzcan así de bonitos, es el lijado, pulido y cromado de grifería metálica.

¿En qué consiste este proceso?

El lijado del metal ocupa aproximadamente las tres cuartas partes del proceso completo de lijado, pulido y cromado de grifería. Esta primera fase sirve para modelar al máximo la pieza en cuestión, darle la forma deseada y el tamaño apropiado.

Puede realizarse de dos forma: a través de un robot o de forma manual, un proceso llevado a cabo por profesional del sector que cuidan minuciosamente la pieza. La primera de las opciones es más productiva, pero hay piezas que requieren que se trabaje con ella de una manera más personalizada.

El pulido del metal es la segunda fase de este proceso y aquí es el momento de eliminar las imperfecciones que la pieza pueda tener en su superficie y conseguir, de esta forma, que la pieza tenga una superficie uniforme.

Además, el proceso de pulido empieza a dotar al metal de un brillo que conservará hasta el final de su proceso.

Por último, llega la fase de cromado y niquelado de la pieza metálica de grifería. Una vez que tenemos la pieza bien lijada y pulida, llega el momento de trabajar en el aspecto final que queremos conseguir que tenga.

Así, primero se aplican una serie de capas de níquel, que ofrecen la dureza necesaria a la pieza y, posteriormente, se le aplica cromo, que reforzará esa dureza y brillo conseguidos anteriormente.

Y tras todas estas etapas, las piezas de grifería ya están listas para ser utilizadas en lavabos o fregaderos de hogares, locales, comercios y cualquier tipo de establecimiento que requiera de baños y cocinas.